Secretos de un buen Cremaet

noviembre 18, 2019 0 Por Café cremaet
Café Cremaet bar Picayo, Algimia de Alfara, Valencia.

Cremaet 3 colores

Ya sabemos de sobra que tras un buen esmorzaret, que incluya sus pertinentes cacahuetes fritos y esas olivas como entrante, y con un bocadillo de escándalo que cueste cerrar, es obligatorio pedir un café cremaet. Sabemos También sabemos que existen variantes de este tipo de café en función de la zona geográfica en la que lo pidamos, pero ¿Sabemos cuáles son los secretos que esconde la elaboración de esta bebida tan nuestra?

En primer lugar, es necesario contar con los ingredientes imprescindibles para su elaboración. Licor, café, azúcar, y al gusto de cocinero limón o canela. Bueno pero eso en la teoría queda muy bonito, pero r¿Realmente sabemos cuáles son sus secretos?

Este fin de semana pasado he tenido el placer de acudir a uno de mis bares preferidos para almorzar en mi pueblo. Además de pedir mi bocadillo de tortilla de patatas con longanizas, clásico donde los haya, he podido hablar con la cocinera cuando preparaba mi suculento café cremaet.

Ella lo llamó cremaet de tres colores, que a simple vista podemos ver el motivo. Empezó sirviendo una cucharada de azúcar al fondo del vaso y añadiendo el ron. Me contó la leyenda de que el café cremaet que presumimos de ser tan valenciano, proviene de Cuba. Cuando cuba era una colonia española los soldados le añadían al café un poco de ron para darle un sabor más fuerte y que tuviera un poco más de “coraje”. De ahí proviene la palabra “carajillo”.

Aunque sinceramente, como toda leyenda, no sabemos hasta que punto es cierta. Lo que sí me insistió es que el ron debe tener cierta calidad para que, al quemarse, no pierda su esencia ni su sabor. Ella me recomendó un ron cubano de la marca Brugal . Ella me dijo que relación calidad precio es el mejor para este tipo de cafés.

Una vez tenía el vaso con el azúcar y el ron, añadió su toque personal con un poco de limón y empezó a calentar el líquido con la cafetera antes de proceder a prenderle fuego. Una vez hecho esto, vino la parte más delicada. Encender el ron con fuego y removerlo poco a poco para quemar el alcohol y dejar la esencia del ron en el vaso.

Al mismo tiempo preparó la cafetera para que una vez tenga el ron apunto, añadir el café. Dicho y hecho, siguió minuciosamente este proceso como hace en muchas ocasiones durante el día.

Y Voilà! Ya teníamos nuestro cremaet listo para tomar.